Los momentos creados o recordados por la mente que ayuda a erotizar son fantasías sexuales. Cada persona tiene sus propias fantasías, todas son distintas y no hay una mejor o peor. Puede ser desde una pose en especial o algo que se vio en una película pornográfica hasta un recuerdo, no hay límites.

Hay diferentes fantasías para los distintos momentos algunas sirven para excitarse, masturbarse, para suplantar carencias como personas viudas o que terminaron una relación, las que ayudan al coito y otras para compartir con la pareja.

Para fantasear vale todo. No todas se tienen que cumplir porque a veces si se realizan y no son como en la imaginación pierden la carga erótica. En muchos casos personas imaginan que no están con su pareja, si no con otra. Pero entre la fantasía y la realidad hay un largo camino, está en cada sujeto si lo cumple o no.

Cuando no hay fantasías, deseo o imaginación el cuerpo no responde y no se erotiza. Las más comunes son las de dominio sexual como sadomasoquismo, en distintos escenarios como lugares públicos, voyerismo, exhibicionistas, swingerismo, tríos, con personas inaccesibles y fantasías homosexuales.

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Diferentes trastornos psicológicos sexuales se producen a partir del deseo y la imaginación que son llamados parafilias. Estas solo se dan si la persona solo para excitarse siempre deba fantasear con ello o practicarlo. Estos trastornos si se extienden en un lapso de seis meses y de forma recurrente aconsejan acudir a un especialista. Las únicas fantasías anormales, ilegales y que deben ser tratadas con tiempo son la pedofilia, la necrofilia y la zoofilia.

Según un estudio realizado por un equipo del departamento de psicología de la Universidad de Montreal, muchas de las fantasías sexuales que a las personas les pueden parecer preocupantes y extrañas, en realidad son más comunes de lo que se piensa.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores recopilaron información a través de un cuestionario online que fue contestado por 1.516 adultos (799 mujeres y 717 hombres), quienes clasificaron 55 fantasías sexuales diferentes y contaron cuáles eran sus favoritas.

Sexo interracial: 61,2% de los hombres y 27, 5% de las mujeres.

Sexo con alguien mucho menor: 57% de los hombres y 18,1% de las mujeres.

Sexo con más de tres personas: 56,5% de las mujeres y 15,8% de los hombres.

Ser dominado sexualmente: 64,4% de las mujeres y 53,3% de los hombres.

Ser filmado o fotografiado teniendo relaciones: 31,9% de las mujeres y 43,9% de los hombres.

Sexo en un lugar inusual: 81,7% de las mujeres y 82,3% de los hombres.

Sexo en un lugar público: 57,3% de las mujeres y 66,1% de los hombres.

“Como sospechábamos hay muchas más fantasías comunes que fantasías atípicas”, afirmó Christian Joyal, autor principal del estudio, a The Huffington Post.

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