El amor propio es la autoaceptación y el afecto consigo mismo, el narcisismo es la admiración excesiva del propio aspecto físico o de sus virtudes y la ipsofilia es considerada un narcisismo extremo que lleva a una persona a solo excitarse con su propia persona.

La ipsofilia es una parafilia sexual inquietante y poco común. Algunos piensan que todos la padecen cuando se masturban, pero no. La masturbación es un momento para conocerse a uno mismo, puede ser en compañía o en soledad y se suelen utilizar objetos, fotografías, pornografía, a su vez la imaginación creando fantasías con otras personas. En cambio, en la ipsofilia el sujeto se masturba solo pensando en sí mismo, el objeto que puede llegar a utilizar es un espejo y filmarse para luego tocarse.

Aunque hay personas con ipsofilia que pueden tener relaciones sexuales con otras personas pero necesitan tocarse, mirarse y disfrutar de ellos mismos para poder llegar al orgasmo y su pareja no le excita tanto como su propia persona.

Hay profesionales que consideran que la ipsofilia es una forma de enamoramiento propio, sin tener necesidad de parejas, ni de ningún objeto que permita aumentar el placer.

Este trastorno sexual psicológico a pesar de sus complicaciones al momento de formar una pareja, tiene la ventaja de que las personas que lo padecen tienen una alta autoestima y seguridad en sí mismo. La inseguridad y la baja autoestima en muchos casos provocan tener relaciones sexuales no muy placenteras. Alguien inseguro suele pensar al momento de tener un encuentro sexual si se ve bien o mal o si le gusta a la otra persona.

Además de las ventajas de sufrir ipsofilia que no son muchas, su mayor desventaja es no poder tener orgasmos compartidos o relaciones fructíferas, ya que el egoísmo es la mayor problemática en estas personas.

Cuando una parafilia se extiende por más de seis meses de forma continua es recomendable acudir a un especialista.

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